cancionero II

>La canción del cantor
Alfredo Zitarrosa

Canta el cantor su pena y sus alegrías,
pero nunca ha podido cantar las mías.
Yo tampoco las canto, porque mis penas
de ser tan sólo mías, son como ajenas.
Y cuando estoy contento, tampoco canto,
no sea que de las risas vengan los llantos.

Con cada canto nuevo, siente el que canta
que le sube la vida por la garganta.
Los cantores que cantan cosas prestadas
son como los gorriones, van en bandadas.
Mejor cantar poquito, como el hornero,
y levantar el nido frente al pampero.

No hay canción que me cante, dice el trovero,
para el buey de adelante sobra el sendero.
Porque el canto me sale, como aprendido,
desde el nacer peleando contra el olvido.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s